Podría escribir solo de cosas bellas
que nos pone la vida en el camino,
y que ella brilla como estrellas
dejando color entre sus huellas
Pero también hay guerras que se libran
escombros que estorban en el camino
en una lucha continua y oprimida
en un sube y baja con el destino.
Podría decir que hay mañanas de sol
que llenan de
energía con trinos
de los pájaros y aromas a girasol,
y con el aroma a tierra mojada
en los caminos.
Que flotas como pluma por la vida
muy ligera sin parpados mojados
sin pensar en una vena
sacudida
por pinchazos con dolor dejados.
Pero existen pasillos impregnados
de antibiótico en aroma de esperanza
que invade con goteos los costados
sosteniendo la salud en la balanza.
Y hay cuerpos tan dañados con espanto
que se van exterminando en un naufragio
navegando en un tronco con su llanto
al presentir en la
orilla un mal presagio.
Podría escribir que vivir es dulce como azúcar
que existen
torbellinos de pétalos
y que hay olas de
miel para flotar
con querubines y ángeles con regalos.
-Pero no puedo-
Después de probar la tierra amarga
Después de probar la tierra amarga
e inhalar el intenso olor a muerte
transitando con el con una pena larga
con el deseo de que alguien me despierte.
J Eugenia Díaz





