Despidiendo los insomnios
y la carga de las sombras
evoco yo un escenario
con un vuelo de gaviotas.
Una silenciosa barca
que traslade vidas rotas
borrando sus afecciones
con marejada piadosa.
Algún cambio en el libreto
para festejar con copas.
Vizualizo un equilibrio
al dejar pasar las hojas
y el peso del calendario
de manera rigurosa.
Retirar de las pestañas
el peso en el que se ahogan
y aligeren como seda
en descanso silenciosas.
Atlántida


