miércoles, 13 de noviembre de 2013

Sin misterio


Se humedecen mis pies en cada paso
que doy sobre las piedras,
y tu imagen resbala como gotas de lluvia
en el frágil olvido. 

-Y me voy sin misterio-

Pídele a las paredes si me añoras
que regrese hacia ti algo de mi fragancia
y busca en las fisuras de la mesa
del café de la esquina
un poco de mi aliento.

Y sobre las baldosas
que están cubriendo el parque
no busques mi silueta dibujada,
pues mis alas crecieron
y hoy vuelo como un soplo de luz en libertad.

Y con seguridad
empiezo a trascender.


J Eugenia Diaz

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Cuanto silencio

Cuanto silencio habita aquí en tu entorno
estando acompañada de un tumulto de seres
que descansan,
como ya es la costumbre dialogo con el viento
que desliza mi voz por grietas de granito.
Hoy te quiero decir
que haré una introspección hasta tocar la llaga 
que me esta consumiendo,
quizás logre salir de la prisión
y sacudir el raro efecto
que me provoca el ser sobreviviente
de sentirme tan muerta sin estar sepultada.

-Ayúdame-
señálame el camino en esta tierra
que tan constante gira
si logro incorporarme desblobaré
mi alma 
sostendré con muletas
las palabras lisiadas que fluyan como lluvia
y alejen de mi mundo cuadrado
tantos soles oscuros.
S


J.Eugenia Diaz

sábado, 2 de noviembre de 2013

Una golondrina al cielo

Se tenia que inventar un mundo nuevo
un camino del cielo hasta la tierra
no a lo inverso
porque una golondrina emigro
directo al horizonte en  busca de su cielo
-en su vuelo-
olvido con las alas quebradas
lejos de la bandada a otra de sus aves
sufriendo por su ausencia
en una larga espera.


J.Eugenia Diaz

Pequeño mundo

Tan cortos son los pasos que hoy doy por este mundo
que a quedado pequeño
que siento al despertar un miércoles cualquiera
estar viviendo un viernes,
pequeño y tan cuadrado el planeta que habito
 con gran velocidad desliza los momentos
y en  días  especiales
los viste de simpleza.
Confusa no comprendo cual a sido el momento
que me trajo hasta aquí
dentro de la rendija de una estrella rota
en posición fetal
con piel desconocida
que divago y me busco de vuelta en mi mirada.
Hoy soy tan diferente
que ya no me conmueven las flores de gardenia
ni su aroma en las calles
me vuelven al sendero porque soy una sombra

que vaga aniquilada.

J.Eugenia Mares

miércoles, 30 de octubre de 2013

Cautiva

Se desprenden las hojas del verano renuentes
con tintes de nostalgia y unidas se hacen lecho
mientras el viento juega con ellas satisfecho
y lleva remolinos de otoños imponentes

Al ver el panorama me hace sentir tan viva
tan sujetada al piso por mis muchos temores
y me viene el recuerdo de tu amor sin rencores
haciéndome sentir sin alas aún cautiva

Detrás de la vidriera que opaca sentimientos
vestida con apegos sin traspasar los muros
con inviernos presentes y sin planes futuros
con flaqueza que asquea y entinta los cimientos
regreso por mis pasos y emigro a la rutina
de observar el reflejo de arrugas tan vacías
en un rostro extraviado con sonrisas umbrías
que respira cerrojos a lo que contamina


J. Eugenia Díaz

viernes, 11 de octubre de 2013

En su silencio...

Debajo de las capas de pintura
que cubren a la casa de los daños
y de grietas dejadas por los ecos,
en su quietud habita una mujer extraña
sujeta por mil penas.


Con aves prisioneras por historias.

En un jardín exhausto, tapizado
de otoños permanentes,
con mil gotas de ausencia
y acuarelas tan grises,
bajo los adoquines busca trozos de sueños
con alas enraizadas. 


Se traga las sonrisas de los otros
que en las gradas la observan:
no entienden sus silencios
y critican su vida tan dolida.

J.Eugenia Diaz M.

martes, 17 de septiembre de 2013

Amaneceres sin vuelo


Por los ojos del vecino
yo me asomo a su ventana,
observo bien sus matices
y en silencio su mañana.

La que empieza sin temores,
como toda su semana,
mientras en mi vientre sigue
mi colibrí con desgana.

Atrapado aquí en su nido,
por miedo que en la mirada,
descubran alas de anhelo
por una ilusión lejana.

Y continua amaneceres
sin vuelo por la explanada
con su gama de colores
en el claustro donde habita.


J.Eugenia Díaz M.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Silencios emigrando


Si mis silencios soltara
como palomas al vuelo
una bandada sería
emigrando ya sin miedo
por una ruta imprevista
y aclarado el pensamiento.
Sería claro el discurso
y desgarrado mi acento.


Pero mis aves no cantan,
es mi garganta el encierro
que sentencia sus mutismos,
-y aunque pesa el sentimiento-
siguen dando muchas vueltas
para romper el silencio
siempre buscando salida
que las conviertan en versos.


J.Eugenia Díaz M.

martes, 10 de septiembre de 2013

Canto en tu ventana

Aquella ves la luna
conmovida me presto su luz
para dejar en tu ventana
 mi melancolía
con notas musicales
y por momentos fui,
 cigarra  perturbando tu sueño.

Con anhelo
quise explorar tu lecho
quise beber tus ansias
despejar de tus ojos la cortina del sueño
 introducirme en ti
para ser uno solo.
Y me da rebeldía
sentirme tan consciente
 de esta necesidad de ti,
desnuda y vulnerable.

Que deseo ser lluvia
que estática en la nube
promete la tormenta.
Pero solo soy pez
topando en la pecera
sin amplios horizontes
ni ocasos matutinos
y sin beber tus besos.


J Eugenia Díaz

jueves, 29 de agosto de 2013

Diferente...

Te vuelve diferente el albor de la muerte
al ver en cada rostro deslizar la esperanza
por los pasillos blancos, en silencio, sin suerte
ni cura milagrosa que les brinde confianza.

Sintiéndote consciente de que el tiempo se agota,
ya tiemblas de impotencia totalmente cambiada,
frágil y vulnerable mientras la pena azota,
trémula te despides de su vida acabada.

Te dicen diferente, desquiciada y ausente,
porque se te desliza de entre tus manos lento
y cala en tus entrañas con un dolor presente
al entregar su alma ahogada sin aliento.

¿Cómo curar la herida de este golpe implacable,
Si he cambiado del todo tras su adiós de este mundo,
Si en las noches de insomnio me persigue insaciable
el recuerdo que rompe con su hachazo profundo?

J.Eugenia Diaz

martes, 27 de agosto de 2013

Lo que yo tengo...


Tengo en mis manos versos que en papel van volando,

primero por mi vientre para emprender el viaje
sobre el azul del mar y desde allí cantando
emigrar a otros puertos sin cargar equipaje.

Tengo lunas oscuras que conforman mi credo,
un misterio en los ojos y las alas cortadas,
en mis senos capullos que no crecen por miedo
y en los labios la miel por caricias tardadas.

Tengo un mar encendido que revuelca mi sueño,
un deseo salvaje de sentir en la boca
caricias que deslicen como arena sin dueño
el beso que me ahogue la ansiedad que provoca.

Tengo brazos cansados que prosiguen nadando
en aguas muy profundas descifrando el mensaje
de pájaros que nadan, de peces planeando,
para olvidar un rato la rutina y su anclaje.


J.Eugenia Diaz M.

sábado, 17 de agosto de 2013

Lo que me gusta.


Me gusta la modorra que me brinda el ocaso

cuando queda en mi puño la fragancia del día
que ha soltado sonrisas al calor de mi paso
y en el aire se absorben inyectando alegría.

Me gusta en el otoño la mañana nublada
con el ocre en las hojas como fondo a mi pena,
y esa alfombra que habla de su vida acabada
y ese árbol que cuenta cualquier historia ajena.

Me gusta destejer la orfandad de mi mente
y desprender vivencias en mi mano sujetas,
dejar que se deslicen endulzando el presente,
tratar de componer en la ausencia las grietas.

Y me gusta la vida que el destino me ha dado
en el verde sendero que silente me guía
con cielos matizados por un triste pasado
y un presente que escurre como el agua mas fría.


J.Eugenia Diaz M.

sábado, 10 de agosto de 2013

El costal del alfabeto

Tan extenuada y rota
desconozco la imagen que me habita,
y ese rostro agobiado en la ventana
que observa su naufragio
en un mar tembloroso.


Extraviada
en el eco de ayer busco la calma.

Y me pregunto,
comó será dormir la eternidad
y sacar del costal el alfabeto
dejándolo volar como las hojas
para que no me ahoguen las palabras

Porque agota y enferma
el cáncer de escuchar y de guardar,
-en silencio-
la queja persistente de los otros
que me invade el deseo
de dormir para siempre.


J. Eugenia Díaz

domingo, 4 de agosto de 2013

Sin titulo

Un año mas sin ti Erika Adriana, mí  amada hija:
otro año que agrego al poemario en  que te escribo el calvario de tu ausencia, en  que la vida nos hace degustar él  dolor encapsulado en el alma.
Anhelando que un día se quede en remisión sin olvidarte.

A cinco años de tu partida, sobreviviente camino escamada el sendero que el destino me va marcando, caminó  con los puños cerrados para que no se vuelva a escurrir entre mis dedos, una  vida mas de un ser amado.
Quiero ser en tu cielo el arco iris  ese puente de dios que nos una eternamente, y así sentir en sueños que eres libre, feliz  y estas en paz.

Quiero ser de algún modo un poquito de ti para tu hermana, esa  amiga y hermana que ella extraña.

Quiero en algún momento para tu padre, ser ese calido abrazo con un beso impregnado de ti y dejarlo sentir en el por un instante.

Quiero que a través de mis oraciones jamás te sientas olvidada, porque  vives hasta  en el oxigeno que respiramos.

Erika
Te amamos y extrañamos inmensamente.

J. Eugenia Diaz M.


Agosto/4/2013

martes, 16 de julio de 2013

Huellas gastadas.

Me tuve que colgar de los recuerdos
al caminar las huellas tan gastadas
que dejaron mis pasos sin memoria
y ausentes de colores los paisajes

Volviéndose de agua mis pupilas
al observar el bache reincidente
rodeado por cáscaras de mango
que aún existe enfrente de la casa

El tiempo no a pasado.

Y yo tan de este rumbo soy extraña
con tanta evolución de mi destino
llevada por los vientos sin control
unida con silencio por mí sombra.

Transito confundida el horizonte
quedando sin aliento y  ya sin temple
totalmente extraviada y sin retar
a los rayos de luz de los ocasos.

sintiendo  mi alma un mar y nube negra

y  mis risas robadas por el eco.

J.Eugenia Mares

lunes, 24 de junio de 2013

Escenarios


Despidiendo los insomnios
y la carga de las sombras
evoco yo un escenario
con un vuelo de gaviotas.

Una silenciosa barca
que traslade vidas rotas
borrando sus afecciones
con marejada piadosa.

Algún cambio en el libreto
para festejar con copas.

Vizualizo un equilibrio
al dejar pasar las hojas
y el peso del calendario
de manera rigurosa.

Retirar de las pestañas
el peso en el que se ahogan
y aligeren como seda
en descanso silenciosas.


Atlántida

viernes, 14 de junio de 2013

Necesito..


Necesito escapar de los infiernos
que habitan mi interior,
sacudir a la muerte 
para beber sonrisas y buscarme
en ese espejo tan ajeno a mí.

Soltar las ataduras
buscando el equilibrio al evocar el nido
tan ausente de pájaros.

Estimular la mente para beber la vida
que se encuentra estancada
Y así fluir con nuevas sensaciones.

Creer sin rebelarme y aceptar la pobreza
que me donó el destino. 

Necesito la fuerza de atrapar los instantes
que le debo al latido
y al roce de esas manos que sostienen mis pasos.

Despejar de mis ojos
películas de rostros que apagaban sus vidas.

J Eugenia Díaz

lunes, 10 de junio de 2013

Te despedias

En cada nueva aurora tú te ibas despidiendo
al dar una mordida a un trozo de dulzura
que tragabas amargo,
sin que yo lo intuyera.

Me tomabas del brazo con tacto de aleteos
trémulos de un adiós, y la sonrisa presa.

Empacabas instantes
 tatuabas las caricias que incluso aun percibo
y me rozan el alma.

Y así te despedías,
al sentir la repulsa por aquellos placebos
que grietas te dejaban y por ahí  fugaba
un hálito de vida.

Hundida con roturas,
con ahínco emergiste a sacudir tu sombra
para cernir el tiempo sin brizna de temores

y así emprender el vuelo.

J Eugenia Díaz

jueves, 6 de junio de 2013

Sentenciada

Si fuimos solo una viviendo nueve lunas,
 compartimos la sangre y emociones
hoy temo a tu mirada
que habla de tu nostalgia con un velo de ausencia


Será porque me tienes y percibes lejana
o porque tengo presa la palabra en mi boca
y  en mi garganta quedan los intentos de fuga
por angustias y miedos

Como duele la lengua por morder la palabra
quisiera fuera libre y vuele con las aves
que habitan en mis manos para que tú me escuches.

Pero estoy sentenciada
a un silencio perpetuó, me repugna lo débil
de mis labios cerrados

y trago mis anhelos.
(Dedicado a mi hija Lily)
J Eugenia Díaz

miércoles, 5 de junio de 2013

Un poco de sosiego.

Me encuentro tan curtida
que existo – inmune- a tu letal veneno,

acaso no recuerdas
los tragos que bebí de hierba venenosa
al ser solo un embrión.



Patética tú insistes
e insensible, me acechas con astucia
en busca de contacto para dejar ponzoña.



Vida dame sosiego
para excavar mañanas sin sabores amargos,
vestirme con las lunas solo en cuarto menguante,
permíteme el asombro del novel de algún día
sin tener injerencia.


J Eugenia Díaz

viernes, 31 de mayo de 2013

Persistencia


La irreverente vida me ha dejado quebrada
 me sostiene mi sombra
en un paralelismo de temor a los días
convertida en astillas deambulo  por los surcos
sembrados de tu ausencia
vulnerable en silencio.

Persistente en mí anhelo yo te sigo buscando.

Y humedezco la tierra que cobija tu cuerpo
un estremecimiento me palpita la entraña
cuando debo marcharme con mis manos vacías
sin resplandor de ti.

Transito las veredas tan estrechas sin luces
con el tacto sensible a desventuras
 sin tesón
y en total desacato de atender sugerencias
para sobrevivir sin tu latido.


J Eugenia Díaz