Se desprenden las hojas del verano renuentes
con tintes de nostalgia y unidas se hacen lecho
mientras el viento juega con ellas satisfecho
y lleva remolinos de otoños imponentes
Al ver el panorama me hace sentir tan viva
tan sujetada al piso por mis muchos temores
y me viene el recuerdo de tu amor sin rencores
haciéndome sentir sin alas aún cautiva
Detrás de la vidriera que opaca sentimientos
vestida con apegos sin traspasar los muros
con inviernos presentes y sin planes futuros
con flaqueza que asquea y entinta los cimientos
regreso por mis pasos y emigro a la rutina
de observar el reflejo de arrugas tan vacías
en un rostro extraviado con sonrisas umbrías
que respira cerrojos a lo que contamina
J. Eugenia Díaz

J.Eugenia, cada día la vida nos trae un milagro y un presagio y en esa hojas que van cayendo nos habla, nos dice, que no es malo morir cada día y dejar de ser...A veces, es necesario tocar la nada para resurgir de nuevo, dejando atrás miedos, recuerdos y dolores...Cada día empieza la vida y hemos de agarrarnos a ella con fuerza, con fé y esperanza mientras seguimos aprendiendo...
ResponderEliminarMi felicitación por la belleza de tu alma, que siempre dejas entre tus letras.
Mi abrazo inmenso y mi cariño.
M.Jesús
Es todo un espectáculo ver las hojas de colores revoloteando, mecidas por el viento...I el remolino las lleva lejos en busca de amores extraviados y nos trae la emoción del recuerdo...
ResponderEliminarUn beso grande, amiga.