Con un hilito de plata
quetomaste de la luna
tú has tejido en mis pestañas
tu imagen tan consagrada.
Y sin estar preparada
yo me quede embelesada
yo me quede embelesada
con ese alo turquesa
que le adornaba a la duna
que le adornaba a la duna
y al ver su arena dorada
me conmovio mis entrañas
me conmovio mis entrañas
cuando te vi descender
con tú luz la escalinata.
con tú luz la escalinata.
Y de tus manos brotaban
blancas perlas como gotas
de una refrescante lluvia
para saciar nuestra fe.
Por siempre yo te he esperado
muy cerca del arrecife
muy cerca del arrecife
y en las olas que viajaban
siguiendo las blancas nubes
-yo te buscaba-
siguiendo las blancas nubes
-yo te buscaba-
Dios mío.
J Eugenia Dïaz





