No te rindas...
siempre lo he escuchado
y nunca me he rendido,
pero como se hace.
Como se despliegan
Como se despliegan
unas alas húmedas,
como se regresan
sonrisas perdidas
en llantos muy tristes.
Cuando ya no hay fuerza,
cuando ya se ha muerto
siguiendo en la vida,
por otros latidos
que no son los nuestros.
Y te sientes otra
alguien que esta afuera
solo en las butacas
viendo las escenas
de vidas ajenas,
con otros actores
que sientes ajenos,
pero sin embargo
algo a ti te afecta.
Pues en tu memoria
a quedado algo
de la herida aquella,
que por un momento
se vive en la escena
de esta obra de teatro.
No te rindas
así me dijeron...
aun estas a tiempo
¿a tiempo de que?
si el frió me ha quemado,
y me ha mordido el miedo,
y el sol se escondió.
Ya no tengo sueños
porque nada es cierto
porque en el camino
se quedan mis sueños.
Por favor no cedas...
dijo Benedetti.
pero si luche
con fuerza y con fe
nada me ayudo,
al final perdí
y aún sigo aquí.
Quizá no me rindo
pero no me pidan
que a mi rostro vuelva
aquella sonrisa,
ni esperen las alas
que me hacían volar
porque algo paso
ya no tienen fuerza
ni alegres mis labios
pueden sonreír.
J.Eugenia Mares

Nunca hay que rendirse, pero es cierto que las huellas del momento que produjo nuestro cansancio y desazón estan ahí, en menor intensidad o disimulados, pero presentes en nuestros gestos, nuestros actos.
ResponderEliminarUn abrazo, Atlántida.
Que es la vida sino un contínuo continuar, un empezar de nuevo, un borrón y cuenta nueva. Hay cosas que nos marcan el alma y nos duele, se termina todo, sin embargo vuelve a clarear el alba y otro día nos ofrece la oportunidad de vivir.
ResponderEliminarNostálgicos y tristes versos nos has dado hoy.
Te dejo un beso.
Retazos de sentimientos experimentados a lo largo de una vida: la fuerza, la determinación, también la desilusión...Hechos poesía, siempre resultan menos amargos.
ResponderEliminarUn saludo!
Tenemos que pasar por el tiempo del dolor, eso es inevitable, pero el día a día hace que lo vayamos superando y viendo otras perspectivas y manera de vivir.
ResponderEliminarBesos!
Hola, Atlántida
ResponderEliminarEl no rendirse es un estdo de ánimo, una forma de vida. A pesar de los problemas o sobre todo, cuando estos son graves y difíciles, estamos ante el reto de superarlos. Eso es no rendirse para mi. Cada uno tiene su ritmo y tiempo para llevarlo a cabo. Y quién sabe, a lo mejor incluso vuelves a sonreír.
Aún expresando sentimientos duros y difíciles es una maravilla leerte.
Besotes.
Querida Atlántida, un bloguero amigo me dejó estas palabras que te comparto, humildemente:
ResponderEliminarEl sufrimiento es como la oscuridad que se mueve debajo de una llama. Donde hay incertidumbre hay un anhelo de averiguar la Verdad...pero donde hay sufrimiento...¿Puede sembrarse la semilla de la Verdad?.
En las situaciones de sufrimiento por la perdida de un familiar, los seres humanos nos encontramos tremendamente solos y en esta soledad tendremos que ser capaces de prender o de ver La Luz de la Verdad y/o de comprender el sentido y la finalidad de todo esto que nos genera tanto sufrimiento, dolor, angustia y aflicción.
Ser una Luz para uno mismo es la mejor receta para ser una Luz para los demás. En este compartir y en este arrodillarse ante la vida hay una belleza y una magia extraordinaria. Esta magia está al alcance de cualquiera que se acerque con humildad y con sinceridad. En estas condiciones uno puede constatar como La Naturaleza de La Vida se muestra tal como es."
Te recomiendo el blog de Manu-el:
http://serenaexpectacion.blogspot.com
Un gran abrazo amiga,
Ali
Rendirse esta prohibido,
ResponderEliminarBellisimo y triste poema!! Mi abuela, quien vivio 9 decadas, decia: Cuando la melancolia entre a tu corazon escapate de ella respirando los rayos del sol.
ResponderEliminarTu blog es hermoso y quiero quedarme a vivir sus letras, si me lo permites.
Te invito a un cafecito en mi blog, Atlantida.
Me encanta tu poesía, si permites te voy a seguir, y te invito a ti para que me conozcas. Gracias Muchacha poeta.
ResponderEliminarUn abrazo
Federico
Atlántida,somos tiempo y sentimiento y tú administras ambos de maravilla en tus letras amiga...Como dice M.Eugenia cada cual lleva su ritmo y su propia evolución...Mientras hay vida hay esperanza y tú nos dejas las dos cosas en tus letras,que tomamos y elevamos todos al cielo...Estás con nosotros y sentimos tu alma,tu autenticidad,amiga...
ResponderEliminarMi felicitación y mi abrazo grande siempre.
FELIZ SEMANA Y GRACIAS POR TU CERCANÍA,ATLÁNTIDA.
M.Jesús
Hola, Atlántida
ResponderEliminarHay dos frases que siempre resuenan en mi cabeza y más en los momentos duros. Una, es "siempre sale el sol a pesar de estar lloviendo" y entonces imagino el sol llenando de luz el cielo y como poco a poco las nubes desaparecen.
Y dos, "siempre hay luz, al final del túnel". A pesar de no ver nada, a pesar de creer que vivimos en la oscuridad, siempre aparece un rayo de luz, de esperanza que ayuda a que sigamos adelante y creamos que lo imposible sea posible.
Besotes.
Olá,
ResponderEliminarPasso pra felicitar-lhe pelo período pascal...
Encontro um formoso poema: também estou sem condição de sorrir...
Abraços fraternos de paz e festivos
Creo que mi comentario se fue, intentaré recordarlo.
ResponderEliminarLas alas húmedas deja que el calorcito del sol las seque ipodrás volver a volar...
Las sonrisas perdidas, búscalas acariciando el rostro de un niño que llora...
Cuando no te queden fuerzas, busca en el azul del cielo, un faro que te señale el camino...
¿De qué estás a tiempo?
De intentar hacer felices a los que te rodean y un pedacito de felicidad volverá a ti...
Un beso grande, amiga Atlántida.