Erika hija mía:
Te extraño
y te amo intensamente, se acerca un festejo mas del día de las madres y yo
estoy tan incompleta sin tu presencia, sin tu risa tus abrazos, tus antojos y
preparativos, le haces tanta falta a tu hermana para preparar esas maravillosas
sorpresas que siempre me tenían, sus rosas, los cartelones que dibujaban para
cuando regresaba del trabajo haciéndome
sentir una gran y maravillosa madre, ¡ y el pastel!... tu decías no hay festejo
sin pastel, si no había dinero las dos se ponían a hornear uno …claro tenia que
ser de chocolate pues a ti te fascinaba.
Mi niña se
que ahora estas festejando a muchas mamis desde el cielo, principalmente a
nuestra madre la virgen María, perdóname soy tan egoísta que yo desearía
estuvieses solo conmigo, sentirte estrechada en mi pecho absorber el aroma de
tu cabellera, créeme mi niña que ese es el mejor regalo, tenerlas a las dos muy
pegaditas a mi corazón.
Pero te necesitaba dios cerca de el y tuviste
que acudir a su llamado y yo me quede incompleta, con la sonrisa extraviada y
la mirada vagando buscando tu imagen.
Te busco en
los abrazos de tu hermana, en el brillo de su mirada y en el calor de su piel
Para sentirte
cerca de mi vida, unida a nosotros tu familia que tanto te ama y extraña.
Un año mas
sin tus besos y abrazos.
Te buscare en el abrazo
y en el aroma de nardo
te acercare con el lazo
sacándote del resguardo
En el fondo de los ojos
cristalinos de tu hermana
veré tu beso en manojos
haciendo una caravana
También vere tus sonrojos
por tu alegria en este dia
festejando sin enojos
Que todo el mundo sonria
que traigan ya los totopos
y la limonada fría.
Atlantida

Se me hace el corazón pequeñito cuando leo esta entrada, lo he hecho dos veces Atlántica porque ante tanta insensibilidad a una le deja perpleja como una entrada puede conmover al más pintao.
ResponderEliminarSiento tu pena porque me pongo en tu piel y que dura deben de ser los días añorando su olor, su sabor, su calor. Yo sabés que sigo a MªEugenia y he visto que tú también, verdad que yo me aferro a que ella nos cuenta es lo que es, y que me niego a pensar que nos vamos de este mundo y se terminó todo, pienso que tu eres tan especial porque tu hija esta en tu alma escribiendo y haciendote posible vivir.
Un beso muy grande, cuidate mucho.Amelia.
Cuando un hijo se marcha el espacio que deja es demasiado grande para llenarlo, es imposible hacerlo, pero en el cielo tu hija es feliz y les mira... me gustaria recomendarte un libro que lei hace poco y se titula "El cielo es real", es un New York Times Bestseller, y esta escrito por Tood Burpo y Lynn Vincent. Te lo recomiendo!
ResponderEliminarTu poesia y tu carta son bellisimas, triste por su contexto, pero hermosas y sentidas
Te envio un beso
Me has erizado la piel, pero ella está contigo, a tu lado y quiere que sonrías y que la sientas en cada rayo de sol, en cada brisa, en el aroma de las flores, no te sientas triste, tu hija te quiere feliz.
ResponderEliminarAbrazos y besos muy cálidos Atlántida.
Preciosa Poesía en un día tan especial. Recuerdos que son cimas de tristezas por no poder acariciar esas mejillas, por no prenderese entre esos cabellos. Tienes a tu otra hija que hará Feliz ese día y las dos sabeis que ella,desde el Cielo, siempre os acompañará.
ResponderEliminarUn abrazo, Atlántida.
He de decirte que, a veces, no puedo hacer comentarios a causa de que se queda bloqueado tu blog.
ERES GRANDE MAMITA, una reina como madre, una reina de los sentimientos, nada mas, solo un abrazo grandote y si te sirve de algo sienteme un pokito tu hija que yo te siento mucho tu cariño de madre... te kiero...gracias por ser y estar.
ResponderEliminar¡ha y la poesía, PRECIOSAAAAAAAAAAAAA!, un lujete, emociona leerte...
no estés triste mi querida amiga, tu hija quiere verte siempre sonreír, ten presente que ella todos los días posa un beso en tu frente en cada rayo de sol que tiernamente te acaricia por las mañanas. Miles de besinos de esta amiga que te quiere y admira.
ResponderEliminarHola, Atlántida
ResponderEliminarErika estará sonriendo y llorando a la vez al sentir todo el amor que le llega. Soplará al viento los pensamientos tristes de vuestro corazón para que se llenen de alegría, fuerza y sonrisas al recordarle, al hablarle, al hacerle presente en el día a día. Ya le oigo pedir, ¿dónde está la torta de chocolate?.
Besotes.
Amiga Atlántida, en estos días especialmente tristes para ti, recibe mi abrazo y todo mi cariño...Tu niña Érika te acompañará desde el cielo, para que su mami no se sienta sola...Mira en el fondo de los ojos de su hermana y recuerda los momentos felices, que entre abrazos y besos, vivieron las tres...
ResponderEliminarUn abrazo con lucecitas de colores para pintar sonrisas en la pena de esta carita tan linda.
Yo también tengo algun problemita con tu blog!!!
Es una inmensa necesidad para mi charlar con mi hija, aunque sea a través de mis letras,yo tengo la sensación que al escribirle ella lo siente y quizá esta detrás de mi hombro leyendo lo que su madre le envía.
ResponderEliminarAgradezco mucho la amable compañía d ustedes a mis letras, al mismo tiempo me disculpo por hacerles participe de esta tristeza que vive en mi.
Gilberto buscare el libro que me recomiendas "El cielo es real"
porque siento que hay algún mensaje ahí para mi. muchas gracias.
Mil gracias a todos les dejo mi gratitud y mi cariño.
Busca ese ángel en cualquier cosa que rodee, el siempre estará cerca tuyo para guiarte.
ResponderEliminarHermoso poema.
Un beso
Atlántida,estoy segura de que tu hija desde el cielo lee tus letras y sonríe.Sabe que su madre se va superando poco a poco,se hace grande por dentro y extiende el espíritu,que vuela agradecido,a pesar de todo.Tu hija es una gran embajadora entre el cielo y la tierra,ella te ayuda,te prepara el camino y te abrazo desde allí,amiga.
ResponderEliminarMi felicitación por la belleza de tus letras,que emocionan siempre.
Mi abrazo inmenso y mi ánimo,amiga.
M.Jesús