Y si en mi vuelo te
encuentro
casi desnudo hasta el alma
y yo te beso de adentro.
Y si me instalo en tus ojos
cubriéndome en tu memoria
disfrutándote en antojos.
Y si te invento una piel
que te cubra con mis besos
tan dulces como la miel.
Y si entonces con anhelo
te llevas mis labios presos
como nubes hasta el cielo.
Y entonces, bajo a tu pecho
arrullándome en latidos
en ese calido lecho.
Y entonces nos amaremos
entre colores divinos
con sentimientos supremos.
Y luces con explosiones
invadiendo los sentidos
uniendo los corazones…
Y si te hablo con mis manos
en mensajes de caricias
y me contestan tus labios
y me derrito en tu boca...
J. Eugenia Díaz

¡¡¡Qué precioso poema, Atlántida!. Muchas gracias por compartirlo.
ResponderEliminarBesos. Rosa.
Atlántida, es bonito descubrir que no estamos solos y que somos amados y además apasionadamente.
ResponderEliminarBesos, Kene.
Hola, Atlántida
ResponderEliminarHay vuelos que no lo son, que se sienten muy profundamente y son íntimos y verdaderos. Tanto como tu bello poema.
Besotes.
Bellisimos tus versos Atlantida, y la ultima estrofa es magica!
ResponderEliminarBesos y se feliz!
Pues hazlo, el deseo es eso, hacerlo realidad.
ResponderEliminarUn beso
I si este sueño se convierte en realidad,
ResponderEliminarentonces tu serás la más feliz de las mujeres...
Sigue tu precioso vuelo bella amiga.
Un beso grande.
Sólo con desearlo, puedes hacer realidad este bello sueño, hermosos versos, gracias por compartirlos, saludos...
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