Tendida descansando
por la tarde
el aire con un golpe
abre la puerta
el llamador de ángeles se mece
y tintinea
avisando
que han llegado visitas a la casa
mientras el perro
duerme
se deslizan
se deslizan
deslizan sus aromas
en la cama
presentes
en la vida
y acompañan
los anhelos
de sentirles
de sentirles
cuando cierran sus ojos por la noche
su familia
su familia
y evaden realidades
y a la muerte
y a la muerte
mientras sueñan
y acercan sus rostros
en un intento por tocarlos
escuchando
sus voces en su
mente.
Sonríen con gratitud a la memoria
que levanta
la tapa
de ese cofre
con tesoros guardados
para el viaje
con retoños del árbol de sus vidas.
J Eugenia Díaz

Que bonito esto de un llamador de àngeles...Y entran en la casa mientras dormimos y soñamos que nos acarícian...Tal vez un día abriremos los ojos y conseguiremos ver como nos sonríen.
ResponderEliminarUn abrazo linda amiga.
¡Que bello guapa! Quien pudiera tener cerca a esos ángeles. Una poesía encantadora. Un beso grande, Lou
ResponderEliminarBonito llamado de ángeles, que solo el sueño puede producir, en la penumbra de nuestro inconsciente, besos,,,
ResponderEliminarHola, Atlántida
ResponderEliminarY quiénes serán esos ángeles que vuelan por la noche... Serán los que nos cuidan y velan, y siempre están a nuestro lado.
Besotes.
Angeles que entran en tu vida acunando tu interior, son ángeles que acarician tu alma, que te protegen, que te amparan, que te cuidan y están a tu lado.
ResponderEliminarBellos y delicados versos, amiga, un placer leerte.
Un beso.
Precioso poema,Atlántida...Esos ángeles están muy cerca y te inspiran,estoy segura...Ellos sonrien mientras escribes,ellos saben que eres consciente de su presencia.
ResponderEliminarMi felicitación por tu bella inspiración,que nos deja siempre lo mejor.
Mi abrazo inmenso y mi ánimo siempre,poeta y amiga.
FELIZ SEMANA,ATLÁNTIDA.
M.Jesús