No le reproches a este terco corazón
cada latido con tu nombre
tocando en arpegios
hasta formar tu
canción.
No le niegues el sonido de tu voz
sumergiéndole
en silencio
ahogándolo en
soledad
sofocando lo sonoro de sus notas.
No alejes tu figura caminando
ya portan el túnel
del recuerdo
tan oscuro
por el paso
de los años.
No olvides el amor que te brinda
en cada verso deshojado
como flor de
siempre viva.
No permitas que muera en desolación
con sed de ti
sin llegar a florecer.
Hay hojas en blanco
hay silencio en la palabra
hay silencio en la palabra
hay vació en la mirada
pero el corazón es terco
y entona la melodía
con el nombre tan amado.
con el nombre tan amado.
J Eugenia Díaz

El arpegio de una melodia, que solamente escucha el corazón... Muy bello, Atlantida, que siga sonando la canción.
ResponderEliminarLinda amiga, besos musicales.
Atlántida los arpegios del amor siempre sonarán cerca de ti,porque eres amor y estás dispuesta siempre a regalar lo mejor en tus versos...Que la Providencia te bendiga siempre y te aliente con sus arpegios divinos,amiga.
ResponderEliminarMi abrazo grande y mi ánimo siempre.
M.Jesús