El farol
A mitad del camino donde dobla el destino,
dibuja su silueta
solitario el farol
solitario el farol
que con su intensa luz,
invita a descansar
el paso de la sombra.
El caminante errante charlo por un instante
con luces
danzarinas,
danzarinas,
y siguió su camino
prometiendo volver
prometiendo volver
alguna madrugada.
con grilletes de auroras por noches de silencios.
Sentir pulso
en la vena
balcones
sin prejuicios
locuras
seducciones
que viajan desde el sur donde espera el farol.
J Eugenia Díaz

Muy bonito Atlantida. Un beso grande.
ResponderEliminarUn farol, en la senda de la vida, guia al caminante
ResponderEliminaren la noche oscura...auyenta las sombras y le ilumina para que no se pierda en la soledad de los silencios...Cual faro que espera a los barcos, mecidos en el reflejo de su luz...
Linda amiga, muchos besitos.
Atlántida,calualmente en mi poema también hay un farol o lámpara del cielo,que nos guía en el camino de la vida y nos ayuda a encontrar la verdad,cuando ponemos lo mejor de nosotros mismos...Es una gozada leerte y hallar en tus letras tu mirada profunda,sincera y auténtica.
ResponderEliminarQue la Providencia te guíe y te impulse siempre,poeta y amiga.
Mi abrazo grande y mi cariño,Atlántida.
Que tengas buen día y feliz semana.
M.Jesús
Gracias por venir a mi blog, Euge.
ResponderEliminarTe dejo muchísimos besotes y nos leemos.