Un tenue golpeteo
venia de la ventana
anunciaba el aleteo
de unos versos.
Unos versos con alas
volando con tu esencia
llegaron algo húmedos
con huellas de tus lagrimas
Abriendo la ventana
entraron suavemente
se instalaron en ella
por solo un instante
deseando quedarse
tatuados con tu huella
dibujada con tinta
Formando con tus versos
el poema anhelante
el sentir melancólico
de un ser enamorado
de la musa que llega
y le das una vida
Formándole una imagen
de un corazón enorme
que ama sin reservas
cruzando las fronteras
Lo cierto que es tan solo
la musa de tus sueños
esa que dibujaste
en la estación del tren
Esperando el verano
cuando empieza el otoño
pero es que fue en verano
saboreando un café
cuando vuestras miradas
cruzaron las fronteras
Apenas si rozaste
el calor de sus manos
te hundiste en su mirada
perdiendo ahí tu esencia
Y descubriendo un mundo
en el que tu no estabas
así dejas en versos
todo ese sentimiento
enviándolos al aire
exhalando tu aliento
de hombre enamorado
Atlantida

