Acabo mi día me converti en noche
desde que no estas, desde que me fui
diluida en agua tu imagen se desliza a través de lagrimas
o en gotas de lluvia de invierno, aferrandose por segundos
entre las hojas y flores deseando saludar mi alma, intentando regresar a mi el día
y dejar la noche por unas cuantas horas.
Mas sigues aquí en la mordida que diste a mi alma en el brillo que dejaste
guardado en el iris de mis ojos, en ese galopar de mi corazón
al escuchar tu voz... esa voz que es un canto de ángeles
un arrullo celestial que traigo mi cada noche de mis días.
tocaste el fondo de mi vientre dejándome sentir tu vida, asomaron las primeras lagrimas por ti
plenas de felicidad al ver tu carita roja y tu pelo rizado
busco la luz del día, entre el cajón de los recuerdos, en la sonrisa que me brindas en las fotografías.
Solo unos cuantos rayos de sol alejan las sombras de mis pestañas
al ver tu rostro amado...suspiro deseando llegue hasta donde estés tu para que te acompañe mi amor
Busco mi día en el aroma que tu esencia dejo en la almohada
en las marcas de tus manos que quedaron en tus cosas
en las huellas que tus pies dejaron en tus pantuflas.
acaricio tu grabadora tocando sus botones que tanta alegría te brindaron
pero sigue la sombra a un lado mío, pues tu ya no estas
aquí no te siento, no te tengo, no te puedo abrazar
te hablo te platico y no te escucho.
Atlántida
