lunes, 6 de mayo de 2013

Sin ser cotidiana



Me enamoré como es el mar de inmenso
y tocando horizontes 
me entregué transparente. 

Fui firmamento a veces y otras veces océanos
sin ser tan cotidiana
que repitiera instantes.

Yo quise transportarlo al ritmo de mis olas
y después descansara sobre un lecho de arena
candente en mí deseo.

Nada fue suficiente
inquieto navegante se fue en busca de amores
dejándome en las dunas
curvadas de mis celos.



J Eugenia Díaz

7 comentarios:

  1. ¡Precioso poema Atlántida!. Gracias por compartirlo.
    Abrazos. Rosa.

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  2. Todo nos es necesario en la vida, el amor y su otra cara, el desamor, porque nos enseña a crecer, a madurar, a alcanzar la plenitud de ser nosotros. Y nada se nos da gratuitamente. Como bien dices, un navegante inquieto no puede arribar a ningún puerto y quedarse porque no está en su naturaleza y, tal vez, ni sabe lo que busca.
    Un abrazo.

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  3. Este fue un amor de lindos colores, de mares y cielos...Pero tanta belleza un dia desapareció,
    junto con el navegante. Pero el bello sueño algun dia se repetirà, con otro navegante...
    Besitos, linda amiga.

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  4. Hermosa poesía... con un final henchido de tristeza... pero cuando llega el amor ninguna nube lo altera... aunque se vea venir... un beso.

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  5. Te enamoraste latiendo tu palpitar, acariciando su piel, llenándote de vida.

    Un beso.

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  6. ...hermoso amor el tuyo...ya ves yo incluso me llamo Marina y estoy enamorada del mar como mi nombre
    feliz dia de hoy besosssssssssssssssssss
    Marina

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  7. Una historia mágica con un final inquietante y lleno de vida y sentimiento,amiga...Gracias por tu cercanía y tu cariño.
    Mi felicitación y mi abrazo grande,Atlántida
    Feliz tarde noche,amiga.
    M.Jesús

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